| Nuestros temas |
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Las organizaciones socias de la IWHC en el terreno están utilizando una diversidad de estrategias y enfoques para promover la salud y los derechos de las mujeres en diferentes regiones del planeta. Su trabajo—al igual que el de la IWHC—abarca temas y movimientos, moldeado por las realidades de las vidas de las mujeres y sensible a las restricciones y retos que ellas enfrentan. A pesar de nuestro amplio mandato y nuestra visión de gran alcance en lo que concierne a la justicia social y la igualdad de género, hay varios asuntos prioritarios que la IWHC y nuestras organizaciones socias hemos optado por abordar: Salud y derechos de la juventud Actualmente hay en el mundo 1.2 mil millones de personas entre los 10 y 19 años de edad—la generación de adolescentes más grande de la historia. Estas jóvenes personas son desproporcionadamente vulnerables y se enfrentan a grandes desafíos en lo que respecta a su salud y bienestar. Muchas de ellas viven en sociedades con sistemas de salud débiles, pocas oportunidades educativas y económicas, recursos limitados para invertir en prevención del VIH y sida y cuidados de salud reproductiva, así como una fuerte oposición fundamentalista a proporcionar a jóvenes información completa y exacta sobre sus cuerpos, sus derechos y responsabilidades. En cada región del planeta, estas duras realidades han llevado a activistas a centrar su atención en las necesidades de salud y los derechos humanos de las y los jóvenes e impulsado a la propia la juventud a emprender acciones. Acceso al aborto seguro A nivel mundial, 179 gobiernos han coincidido en que el aborto debería ser seguro y estar disponible bajo circunstancias donde es legal. Aun así, se estima que cada año ocurren 20 millones de abortos inseguros en todo el mundo. Aproximadamente 78,000 mujeres, la gran mayoría en los países en desarrollo, mueren debido a las consecuencias de estos procedimientos inseguros y cantidades incalculables sufren graves efectos para su salud. Activistas por los derechos de las mujeres en todo el mundo están forjando alianzas para centrar la atención en las mujeres que sufren, y a menudo pierden la vida, como resultado de leyes y políticas restrictivas. Derechos sexuales e igualdad de género La Plataforma de Acción de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer (Beijing) planteó la revolucionaria noción de que el derecho de las mujeres a tener control sobre las cuestiones relativas a su sexualidad—la base para los derechos sexuales—es una parte indivisible de sus derechos humanos y, sin ese derecho, ellas no pueden ejercer plenamente sus demás derechos. En la práctica, sin embargo, son pocos los países cuyas leyes y políticas brindan a las mujeres una protección eficaz contra la coerción, la discriminación y la violencia, y en todo el mundo las ideologías fundamentalistas se oponen persistentemente a la autonomía sexual y reproductiva de las mujeres. Utilizando una diversidad de estrategias y enfoques, las organizaciones socias de la IWHC están trabajando para asegurar que los derechos sexuales de las mujeres sean reconocidos como derechos humanos. El VIH y el sida y las mujeres Aunque en todo el mundo las mujeres—sobre todo las jóvenes—son desproporcionadamente vulnerables al VIH, pocos programas dirigidos a frenar la propagación de la pandemia las focalizan o reflejan las realidades de sus vidas. Todas las organizaciones socias de la IWHC están trabajando para detener la propagación del VIH porque se centran en afrontar los factores que la impulsan—violencia, discriminación persistente, así como falta de información sobre la sexualidad y de acceso a los servicios de salud. |