
Helena
Ishaku Iko
34 años de edad
Oficial Principal de Programa, Centro Internacional para
la Salud Reproductiva y los Derechos Sexuales (INCRESE)
Nigeria
"INCRESE ha cambiado mucho las vidas de las personas jóvenes porque en nuestros
programas se les empodera para que tomen decisiones informadas."
Helena es cofundadora del Centro Internacional
para la Salud Reproductiva y los Derechos Sexuales (INCRESE). Empezó a
trabajar en temas relacionados con los derechos sexuales cuando se incorporó a
INCRESE en calidad de Oficial de Programa en mayo de 2001. Coordina el programa
de INCRESE sobre Información, Educación y Comunicación para el Cambio de
Conductas, dirigido a jóvenes, además de sesiones de asesoramiento y
actividades para casos individuales de mujeres cuyos derechos son violados por
la aplicación de la ley sharia, o ley
musulmana. Como feminista, Helena siente una enorme pasión por el trabajo que
hace en el ámbito de los derechos sexuales.
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Lyn Messner, IWHC: ¿Cómo te involucraste en los derechos de las mujeres y las niñas y
empezaste a trabajar en INCRESE?
Helena Iko: Comencé a trabajar con INCRESE en 2001 porque me apasionaban la visión,
misión y actividad de esta organización. Sentía que se cometían muchas
injusticias contra las mujeres y que ellas necesitaban una voz. INCRESE crea
una voz para aquellas mujeres que no pueden hablar por sí mismas debido a que carecen
de poder.
LM: ¿Qué clase de injusticias y discriminación has visto que te despertaron
esta pasión?
HI: En el empleo que tenía antes de unirme a INCRESE, mi jefe quería
aprovecharse de mí. Cuando me rehusé, dijo que quería matarme. Tuve que presentar
una denuncia en la estación de policía y luego a él lo arrestaron. Si esto
hubiera ocurrido cuando yo ya estaba en INCRESE, habría emprendido una acción
más drástica contra el empleador; ahora conozco las disposiciones de la ley. Lo
habría demandado por acoso sexual y él habría tenido que pagar algún monto por
daños. Pero incluso llevarlo a un tribunal no era algo típico.
LM: En tu opinión, ¿cómo se han visto transformadas las vidas de la gente
joven por el trabajo de INCRESE y en particular por tu trabajo dentro de la
organización?
HI: INCRESE ha cambiado mucho las vidas de las personas jóvenes porque en nuestros
programas se les empodera para que tomen decisiones informadas. No es muy
probable que alguien vaya a aprovecharse de ellas. Pueden resistirse a la
presión de sus pares. Tienen una buena relación con sus madres y padres. También
les está yendo bien en la escuela. Y quienes no están en la escuela han
adquirido las habilidades para tener un empleo.
INCRESE ha hecho mucho para empoderar a las chicas.
Manejamos casos individuales de mujeres jóvenes que se encuentran en posición
de contraer matrimonio contra su voluntad o están a punto de abandonar la
escuela, por ejemplo. Les brindamos asesoramiento y colaboramos con los tribunales
de la sharia.
LM: ¿Cuáles son algunos de los desafíos a que se enfrentan las mujeres y las
niñas sobre todo en el estado de Níger y en Minna?
HI: Las personas jóvenes carecen de información sobre el VIH, las drogas y las
relaciones sexuales. No se sienten cómodas hablando de estos temas, de modo que
las jóvenes terminan abandonadas y deben cuidar a sus hijas e hijos por su
propia cuenta. INCRESE brinda información a jóvenes para contrarrestar los
tabúes respecto a estos asuntos. Les es posible hablar con libertad sobre sus
cuerpos. Las chicas pueden venir y pedirme información.
LM: ¿En qué se diferencia el estado de Níger, donde rige la ley sharia, de otras partes de Nigeria donde esta
ley no ha sido instaurada?
HI: En el estado de Níger se practica la ley sharia, que
típicamente es utilizada por los hombres para lidiar con asuntos asociados a la
moralidad. La ley tiene efectos en varios ámbitos, desde la violación hasta el
matrimonio. Según la ley sharia, si una joven ha sido obligada a casarse con un
hombre y luego quiere divorciarse, ella debe devolverle a su esposo hasta el
último céntimo de lo que él pagó por la boda. Sin embargo, el hombre se puede despertar
un día y divorciarse de ella sin devolverle absolutamente nada.
O un padre puede casar a su hija de siete años de edad.
Si la niña no desea contraer matrimonio con el hombre seleccionado por su
padre, él le dice que ella debe escoger a otro con quien quiera casarse. Si
ella no puede encontrar a alguien, su padre tiene el derecho de casarla con el
primero que él escogió.
LM: Cuéntanos un poco acerca de cómo INCRESE trabaja con los tribunales de la
sharia.
HI: INCRESE trabaja con los tribunales de la sharia
a fin de proteger los derechos de las mujeres. Hubo un caso de una joven que
fue casada y luego quería el divorcio. Debido a la ley sharia, ella debía pagar
la dote y los artículos que compró con su entonces novio para la boda. El
hombre elaboró una larga lista, la cual incluía toda la comida que se consumió
en la boda y los condimentos. Él simplemente quería aprovecharse de una mujer
pobre. Por supuesto, en INCRESE actuamos de inmediato llevando el caso al
tribunal de la sharia. El magistrado dictaminó que la joven tenía que
reembolsar la dote pero no debía pagar nada por la comida que fue servida el
día de la boda.
LM: ¿Cuáles son tus sueños para el futuro, o cuál es tu visión a medida que
vas avanzando?
HI: Al visualizar un mundo diferente, pienso en uno que proteja los derechos
de las mujeres y los derechos humanos. Un mundo donde la gente sea libre para
decidir por sí misma. Un mundo en el que las mujeres estén en el poder. En
INCRESE he aprendido mucho. Mi vida ha cambiado. Ahora tengo poder. Estoy bien
informada.
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