| Política Global de Salud |
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No hay mejor indicador que demuestre la solidez y estabilidad de un país que la situación en que se encuentran sus mujeres y niñas. A pesar de este hecho, muchas políticas vigentes en materia de salud tienden a asignarle menos importancia a la salud y a los derechos sexuales y reproductivos de la mujer—la piedra angular del bienestar de la mujer y la niña. Si las mujeres y las niñas no pueden controlar las circunstancias en las cuales mantienen relaciones sexuales y, cuándo y con qué frecuencia quedan embarazadas; si no pueden llevar una vida libre de violencia, coerción, enfermedades transmitidas sexualmente, inclusive el VIH/SIDA, y la discriminación; y si no tienen acceso a la información y servicios básicos que necesitan para lograr la salud sexual y reproductivas, todas las sociedades sufren. Muchos países sufren los efectos de una deuda onerosa, pobreza generalizada, sistemas de salud débiles y el impacto de la epidemia del VIH/SIDA. Los acuerdos internacionales progresistas, formulados durante la década de los años 90 y esta década, reconocen la conección que existe para enfrentar esos desafíos e invertir en la salud de la mujer y las adolescentes, eliminando la discriminación sistémica contra ellas y asegurando su autonomía social, política y económica. Los acuerdos de los años 90 se basan firmemente en princiios de justicia social y de derechos humanos y establecen una meta—entre otras—asegurar la salud y los derechos sexuales y reproductivos para todos a más tardar para el año 2015. Lograr esa meta amplia y ambiciosa requiere de la participación sustancial del sector de salud; pero las políticas mundiales y nacionales en materia de salud tienden a adoptar un enfoque muy estrecho con respecto al control de las enfermedades transmitidas sexualmente. No le atribuyen el valor debido a los elementos de la salud sexual y reproductiva que no están vinculados con las enfermedades—anticoncepción, aborto, embarazo, parto, atención prenatal y de postparto y la violencia contra la mujer. Con frecuencia centradas en la distribucion de medicamentos y el desarrollo de nuevas tecnologías, estas políticas tienden a ignorar la enorme inversión que se necesita para realizar un cambio social y de comportamiento indispensables para proteger los derechos humanos de las mujeres y las adolescentes y así asegurar la buena salud para todos los miembros de la sociedad. Al enfrentarnos a estos desafíos, junto con los desafíos que constituye la oposición conservadora en el ámbito mundial, la IWHC recurre a nuestra comprobada capacidad de convencer a los encargados de formular políticas sobre el aspecto primordial que le corresponde a la salud y los derechos de la mujer para establecer estrategias más amplias de desarrollo sostenible, reducción de la pobreza y ahora la lucha para eliminar la epidemia mundial del VIH/SIDA. Actualmente estamos trabajando en tres frentes para convertir en una prioridad esencial a la salud y los derechos de las mujeres y las niñas: En esta sección>>Los Objetivos de Desarrollo para el Milenio (ODMs)
Estos objetivos amplias y ambiciosas para lograr el progreso del desarrollo fueron adoptadas por los líderes mundiales en la Cumbre del Milenio de la ONU en el 2000. Actualmente están siendo utilizados como un marco de acción por la mayoría de los países y los órganos de las Naciones Unidas. La IWHC está empeñada en asignarle prioridad en todos sus objetivos a la salud y a los derechos sexuales y reproductivos y asegurar que su importancia sea reconocida en los principales objetivos de reducción de la pobreza, control del VIH/SIDA, igualdad de género, mortalidad infantil y salud materna. Déle click aquí para obtener más detalles sobre los ODMs.
Reformas en el sector de la salud
Los países pobres han adoptado reformas en el sector de la salud como medios para mejorar la eficiencia y la eficacia en función de los costos de los servicios de salud pública. Actualmente estamos abocados a resaltar las consecuencias que tienen las reformas del sector salud con respecto a la salud sexual y reproductiva a nivel mundial, así como en Bangladesh y otros países. Déle click aquí para obtener mayores detalles.
Colaboraciónes con el sistema de la ONU
Actualmente estamos colaborando con numerosos organismos de las Naciones Unidas y otras entidades internacionales—inclusive la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP) y el Banco Mundial—para asegurar que la salud y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y las niñas permanezcan como elementos centrales en las políticas de población y de salud, y estamos ayudando a estas entidades para apoyar la implementación plena del (Programa de Acción (CIPD) a nivel del país. Por mayor información acerca de nuestras colaboraciones con estas organizaciones sobre la salud y los derechos de las adolescentes, los derechos sexuales y el acceso al aborto en condiciones adecuadas, así como sobre nuestros empeños para compartir el trabajo con los promotores de los derechos en el campo, en África, Ásia y América Latina, déle click aquí.
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